La jornada de Europa League de ayer nos dejó unos resultados muy positivos para Valencia ( 0-1 frente al Stoke City) y Atlético de Madrid (1-3 frente a la Lazio) y un resultado menos favorable para el Athletic de Bilbao (2-1 frente al Lokomotiv de Moscú).
El Valencia de Unai Emery mostró en el día de ayer su cara más guerrera frente a un Stoke City, que lejos de jugar al fútbol parecía estar más pendiente de golpear, barrer y machacar a sus oponentes. Un auténtico golazo de Memeth Topal sirve a los de Emery para afrontar con más seguridad el partido de vuelta. El equipo inglés presentó un fútbol plano y previsible, que le sirvió durante el comienzo del primer tiempo, pero una vez que los ches se acostumbraron a esta modalidad de juego, el Valencia jugó como quiso, con el Stoke City, que veía en Peter Crouch, su único valedor frente al Valencia. El inglés no pudo con la pareja Dealbert-Rami, y apenas logró inquietar la portería de Guaita. La ausencia del delantero estrella del Valencia, Roberto Soldado, nos hace ver que Emery está pensando en el choque liguero frente al FC Barcelona, y que no renuncia a conquistar la segunda plaza del campeonato liguero. Los valencianos se llevan a Mestalla un resultado positivo, pero algo corto para los méritos que hicieron en el Britannia Stadium.
Por otra parte el Atlético de Madrid del Cholo Simeone comenzó perdiendo en Roma frente a la Lazio con un gol de Klose. Sin embargo los colchoneros no se amedrentaron y siguieron jugando, hasta que comenzaron a llegar los goles, primero Adrián, tras un pase de cabeza de Falcao y después el propio Radamel Falcao en dos ocasiones, la primera tras un disparo desviado de Diego que el colombiano empuja a puerta, y el segundo tras una jugada de Adrián, que sirvieron para dejar al Atlético de Madrid casi clasificado para octavos de final. Llama la atención,la reacción de este equipo tras la llegada de Simeone, ya que no han perdido ningún partido desde que el argentino llegó al Atlético. El Atlético realizó en el Olímpico de Roma, su partido más completo hasta la fecha y frente a un rival complicado como los italianos.
Y por último el Athletic de Bilbao, que no fue capaz de imponerse frente a un Lokomotiv que supo jugar sus armas y aprovechar los fallos del equipo vasco. La primera parte fue para los leones, que se adelantaron en el marcador por medio de Muniaín, tras una espectacular jugada de Markel Susaeta. sin embargo los vascos en la segunda parte acusaron la carga de partidos y el intenso frío de Moscú. Y por eso no tardaron en llegar las ocasiones de los rusos, el primer Glushakov empató el partido, tras un piscinazo de Felipe Caicedo, que el árbitro se tragó. El segundo tanto lo transformaría el propio Caicedo tras un fallo en el despeje de Amorebieta, que permite al jugador del Lokomotiv adelantar a los suyos en el marcador. La buena noticia para el Athletic, que la vuelta se juega en su estadio, San Mamés será un factor clave, y seguro que ayudará a los leones en su camino hacia los octavos de final.


