Cuál fue mi sorpresa ayer cuando, en uno de mis rutinarios vistazos a la prensa nacional deportiva, leí la perla que soltó el señor Sandro Rosell por la boca: “Deberíamos reducir la liga a 16 equipos”. Sentí una mezcla de asombro y menosprecio hacia los que, como yo, somos de equipos modestos que nunca podrán estar a la altura de Madrid o Barça (y mucho menos por los tiempos que corren). ¡Qué fácil es pedir una reducción de equipos cuando sabes perfectamente que el tuyo no va a descender! Me parece vergonzoso que el señor presidente del FC Barcelona se atreva a pedir menos clubes en la que dicen es la mejor liga del mundo. ¿Entonces qué? ¿Reducimos la posibilidad de que el resto de equipos esté en primera división y aumentamos las posibilidades de que los equipos modestos que militan en la máxima categoría desciendan? Pues no, señor Rosell, su medida para salir de la crisis que atraviesa el fútbol no es la idónea. Pregúntele a alguien del Betis, Granada, Rayo o Racing a ver qué opinan al respecto. O a alguien del Celta, Hércules, Almería o Numancia. Dudo mucho que quieran ver disminuido el número de equipos privilegiados en estar en la Liga BBVA, y la razón está clara: ellos no tienen su puesto asegurado ahí, por lo que, a más equipos, más posibilidades de disfrutar de dicha categoría. Sigue leyendo »