Febrero. 23 jornadas ligueras disputadas. Quince partidos aún en juego y 45 puntos por disputar.
Ni que decir tiene que queda aún mucha Liga, quedan muchos puntos para disputarse el campeonato, los puestos de Champions, los de la Europa League y sobre todo, los tres puestos de descenso directo que mandan a los tres equipos menos regulares al hoyo de la Segunda División. Para muchos, el Zaragoza tiene pie y medio en Segunda, y Racing y Sporting son los dos principales favoritos para acompañar a los maños en el descenso, pero como bien he dicho antes, este es el torneo de la regularidad, y hay un equipo que empezó muy fuerte pero que está siendo regular, lo está demostrando este año con un arranque espectacular y una racha de ocho partidos sin conocer la victoria, y lo hizo el año pasado a la inversa, empezando horriblemente y terminando siendo el tercer mejor equipo en la segunda vuelta. Por si aún no lo saben, me estoy refiriendo al Levante UD.
Hace dos meses estabamos alabando el buen inicio de los granotas, quienes llegaron a ser colíderes de la liga junto al FC Barcelona. Un comienzo aplastante incluso consiguiendo la victoria ante el todopoderoso Real Madrid, que ahora es lider a diez puntos del conjunto blaugrana. Pero amigo, en dos meses cambian muchas cosas, y más si enlazas ocho partidos consecutivos sin conocer la victoria con un total de 3 empates y 5 derrotas, o lo que es lo mismo, 3 de los últimos 24 puntos disputados.
Quizá es excesivo mirar a los puestos de descenso, cuando el Levante ahora mismo es séptimo con 32 puntos. A los hombres de JIM, les bastarían 10-12 puntos de los 45 aún en juego para conseguir su objetivo prioritario, que es la permanencia. A priori, no le debería ser muy difícil al Levante conseguir ese colchón de puntos, pero las bajas de Nano que se fue a China, la lesión de Juanlu, y la poca eficacia de los fichajes invernales, comienzan a sembrar dudas en tierras valencianas.
Como ya hemos dicho, lo normal es que el Levante consiga la permanencia y este humilde artículo de opinión quede para el recuerdo, pero quiero avisar a los granotas de un caso que ocurrió el año pasado y que fue muy parecido, y que apunto estuvo de costarles un disgusto por las Islas Baleares.
Hace menos de un año, el RCD Mallorca tenía 44 puntos, una cantidad más que suficientes como para tener asegurada la permanencia. Pero ese año no, con 44 puntos, el Mallorca necesitaba aún un punto más para cerrar matemáticamente cualquier posibilidad de descender de categoría. Un punto que jamás llegó a las islas, pero que al final, debido a la falta de acierto de Riki entre otros muchos factores, no hizo falta para quedarse un año más en la mejor liga del mundo. A falta de dos jornadas para que concluyese el campeonato, el Mallorca era undécimo con 44 puntos, a 5 del descenso. Ustedes y los mallorquínes dirían: “Ya está hecho”. Pero no, no estaba hecho, y si ahora están en primera es por un gol que no llegó en Riazor. Un gol que de haber llegado, hubiera cambiado este año las ensaimadas por rianxeiras en la Liga BBVA.
¿Qué quiero decir con esto? La conclusión es obvia: la relajación. Un equipo, en un campeonato de esta talla no puede relajarse ni un solo minuto, y el Levante es lo que ha hecho. Quizá llevar 29 puntos en 16 jornadas para un equipo cuyo objetivo es tener 42 en 38 es una carga importante que puede llevar a la relajación, pero eso no son excusas. El Levante hizo mucho en muy poco tiempo y ahora tiene mucho tiempo para hacer relativamente poco, pero esperemos que esa relajación no le cueste un disgusto y sobre todo, no le cueste volver a arrancar, porque de lo contrario, lo que ahora es ser séptimo y hace dos jornadas era ser cuarto, en tres partidos puede significar estar coqueteando con el descenso en esta Liga tan igualada.
@chicharro92