#DeporLider

Parece que el Deportivo de La Coruña quiere empezar bien el 2012, y a su vez, quiere terminar mejor la primera vuelta de este primer año que está pasando en Segunda División después de dos décadas en Primera.

Lo lógico y normal sería que el Depor no tuviera ningún tipo de dificultades para ascender, pero la realidad es otra muy distinta ya que, como todos sabemos, es uno de los equipos que más sufre cada fin de semana para conseguir los tres ansiados puntos.

Después de tanto tiempo, seguimos sin explicarnos como el Deportivo de La Coruña, un equipo que hace poco más de diez años ganó la Liga, jugó la Champions y que día a día se ve tan arropado por una de las mejores aficiones de España, tuvo la mala suerte de descender la temporada pasada. Es cierto que el Depor no hizo una buena temporada, por algo está donde está , pero en este caso, más que en ningún otro, podríamos decir que fue cosa de ‘meigas’.

El descenso, para muchos inesperado, llegó en el último partido de la temporada con 43 puntos a la espalda, una cantidad de puntos con la que ningún equipo había sufrido esta situación hasta el momento. Además, tuvo que enfrentarse a un Valencia, no muy amigo de la ciudad, que volvió para recordarle los peores fantasmas de su pasado, como aquel famosísimo penalti de Djukic en el año 94. Y para colmo, un sólo gol le valía la permanencia.

Esa noche todo parecía estar en su contra y sin saber porqué, lo peor que podía pasar fue lo que pasó. Tanto el club como los jugadores vieron ese día como 250.000 coruñeses se hundían, al igual que ellos, en un pozo del que no es nada fácil salir.

Siete meses después, la visión de lo que pasó ese 22 de mayo ya no es la misma. En poco tiempo, la tristeza y las lágrimas que afloraron ese día dieron paso al gran apoyo y la comprensión con la que hoy cuenta el conjunto herculino.

El Deportivo de La Coruña, acompañados de sus siempre fieles ‘Riazor Blues’ y el resto de los deportivistas, ya ha conseguido 8 victorias en casa y 4 fuera. La última, ayer por la mañana ante el Huesca (0-2) con goles de Colotto y Riki, les ha valido para asentarse como líderes en solitario de la Liga Adelante. He de decir, que este fin de semana la suerte ha estado de su lado en lo que a competencia se refiere ya que los siguientes en la clasificación, Hércules y Elche, acumularon otra derrota y el Valladolid sólo consiguió salvar un puntito en el José Zorrilla.

De todas formas, con 39 puntos y a falta de jugar (y ganar, por supuesto) el próximo fin de semana contra el filial submarino, el Depor terminará esta primera vuelta en lo más alto de la tabla. Cierto es que falta mucho para terminar esta competición tan larga como igualada pero creo que el Deportivo (si quiere) tiene todas las de conseguir el ascenso. En su mano está.

Tiene una plantilla más que capacitada para jugar en Primera División (a excepción de unos cuantos), tiene un líder indiscutible que levanta pasiones allá donde va, y no sólo en A Coruña sino en el resto de España, tiene un entrenador que no es Lotina (que ya es algo) y que de cumplir lo prometido se ganará con creces el cariño de lo más importante que tiene este club, la afición. Una afición que ‘tanto en las buenas como en las malas, nunca se rinde’.

Por todo esto y mil cosas más, desde aquí quiero desearles toda la suerte del mundo, porque el fútbol los necesita y porque históricos como éste deberían estar donde se merecen.

Sobre Ana Duro

Estudiante de Periodismo en la UCM de Madrid. Gallega y amante del deporte.