La consideración general es que el fútbol comenzó a ser un deporte de masas a mediados del siglo XX, que no hubo estrellas anteriores, que el fútbol de primera mitad de siglo era arcaico y practicado por ‘tuercebotas’. Este gran error es debido a las escasas imágenes que se conservan de los inicios de este deporte, y quizás a la lejanía de estos hechos. La realidad es que encontramos auténticas figuras del esférico cuando el fútbol aún iba en pañales. Hoy les hablaremos de la primera gran estrella británica, un goleador nato, una figura que jamás será debidamente ensalzada, les hablamos de ‘Dixie’ Dean.
William Ralph Dean nació en 1907 en el seno de una familia pobre. A los siete años ya tenía que trabajar repartiendo leche, hasta la edad de once años compaginó el trabajo con la escuela, cuando llegó a esta edad fue internado en un colegio debido a que sus padres no podían mantenerle, la I Guerra Mundial estaba haciendo estragos. Fue en esta escuela donde Dean comenzó a practicar el deporte que le cambiaría la vida, a los 14 años salió de la escuela y comenzó a desempeñarse como aprendiz de ferroviario, el empleo familiar. Aunque con una particularidad, Dean lo compaginaba con partidos de fútbol. Se dice que en estos partidos adquirió el mote de ‘Dixie’, debido a su parecido con los negreros americanos, a Dean nunca le gusto su mote. Pronto entró en un equipo de barrio, el Pensby United, duró poquito en este club ya que unos ojeadores del Tranmere Rovers de la tercera división inglesa se hicieron con sus servicios. Dean despertó el interés de toda Inglaterra al conseguir 27 goles en 27 partidos. Fue en el Tranmere donde recibió el primer obstáculo de su carrera, perdió un testículo de una patada. ‘Dixie’ siempre denunció que esta patada fue intencionada. Dean estaba preparado para dar el salto y solo tenía ojos para un equipo, el Everton, del cual se hizo seguidor a los ocho años cuando su padre le llevo al Goodison Park para asistir a un encuentro.
El Everton pagó la nada despreciable cantidad para la época de 3000 libras por el jugador, fue fichado a mitad de temporada por lo que apenas jugó 7 encuentros en la primera división del fútbol inglés, pero consiguió dos goles en su primera campaña. Al año siguiente en su primera temporada entera anotó 32 goles, ya era un ídolo para los aficionados ‘toffees’. Tras acabar esta campaña sufrió un grave accidente de moto en Gales que le fracturo la mandíbula y el cráneo, se llegó a temer por su vida, el médico declaró que sería muy complicado que ‘Dixie’ volviera a los terrenos, pero vaya que si volvió. Tras este infausto verano de 1926, a la decimosexta semana del grave accidente, Dean volvía a los terrenos de juego y 30.000 aficionados no se quisieron perder la cita.
La temporada siguiente, 1927/1928, llegaba la temporada del récord, el Everton ganaría la Liga, pero la campaña pasará a la historia por los 60 goles de ‘Dixie’ Dean, goles que consiguió en 39 partidos. Hasta el momento nadie ha superado la cifra del delanetero ‘evertonian’. Las dos temporadas siguientes las pasó entre el quirófano y los terrenos de juego debido a la dureza con la que se empleaban sus adversarios, en el año 1929/1930 llegó a recibir quince operaciones. Pese a sus 23 goles no pudo evitar que el Everton perdiera la categoría. El delantero no dejó el club de sus amores cuando este jugaba en la segunda división y le ayudó con sus 39 tantos a volver a la máxima categoría del fútbol inglés. En el año del retorno, el Everton volvía a conseguir la Liga, y Dean volvía a ser el máximo anotador en esta ocasión con 44 goles. Eran los años dorados del Everton.
A este gran equipo todavía le faltaba una cosa, ganar la FA Cup, y la consiguieron en la temporada siguiente ante el Manchester City. La final de la FA Cup de 1933 es un partido histórico de este deporte, la trascendencia de este choque se debe a que fue el primer partido en los que los jugadores llevaban dorsales. Del 1 al 11 los jugadores del Everton y del 12 al 22 los del Manchester City. ¿Adivinan cuál fue el primer jugador en la historia en llevar el 9 a su espalda? Correcto, un tal ‘Dixie’ Dean. William siguió goleando con los ‘toffees’ hasta 1938 (campaña en la que ejercía de jugador-entrenador), Dean abandonó el club por la puerta trasera, paso una temporada por el Notts County, luego por Sligo Rovers irlandés. Se retiró en el Ashton United en la temporada 1939-1940.
Con la selección inglesa disputó 16 partidos en los cuáles anotó 18 goles, llegando a ser capitán de los ‘Pross’. En total ‘Dixie’ Dean disputó 502 partidos, entre Liga, Copa y selección en los cuales anotó 473 goles. Es el tercer máximo goleador de la historia de la Liga inglesa con 310 goles en 362 partidos, aunque tiene un coeficiente mucho mayor que el de sus precedentes, Greaves y Bloomer, que necesitaron más partidos para anotar más goles. Dean consiguió dos ligas de primera división, otra de segunda, una FA Cup, dos FA Charity Shield (actual Community Shield, como la Supercopa), una Liga irlandesa y una Copa del mismo país. Como distinciones individuales cuenta con dos distinciones únicas, el trofeo ‘Sunday Pictural’ por sus 60 goles en una temporada y la medalla Lewis en conmemoración por sus 200 goles en 199 partidos. En 2002 se incluyó su nombre en el salón de la fama del fútbol inglés junto al de otros 21 jugadores.
Dean destacó por su velocidad, su potente pierna derecha, la capacidad de desmarque, pero por encima de todo por su potencia cabeceadora, pese a medir tan solo 1’75, iba genial de cabeza. Un tercio de los 60 goles que marcó en la temporada 27/28 los hizo de esta manera. Bill Shankly, el mejor entrenador de la historia del Liverpool y el que hizo posible el cambio de poder en la ciudad del Merseyside, llegó a declarar: “Dean fue el mejor delantero centro que nunca ha existido y pertenece a la estirpe de genios como Beethoven, Shakespeare y Rembrandt“.
Tras su retiro ‘Dixie’, regentó un bar en Chester, el cual era lugar de culto de aficionados evertonians. En1964 se le hizo un homenaje a su figura en el Goodison Park. Cerró el bar tras la muerte de su mujer y tras la pérdida de una pierna debido a una trombosis. A raíz de esto apenas salía de casa y solo lo hacía para ir a ver al Everton. En el año 1980, con motivo del ‘Merseyside derby’, Dean visitaba por última vez el Goodison, tras la victoria del Liverpool por 1-2, ‘Dixie’ Dean moría tras un ataque al corazón en el campo que le convirtió en un mito. Falleció sentado en la grada de ‘su’ campo, allí donde 65 años antes se hizo del Everton.

