Pasan los días y la imagen del Real Madrid va empeorando a pasos agigantados. Desde la llegada de José Mourinho, el club blanco ha experimentado diversas transformaciones, algunas positivas y otras negativas. Pero lo que a día de hoy es indudable es que el Real Madrid ha dejado atrás una etapa brillante en la que era el equipo blanco quién dictaba las normas de un universo hecho a su medida.
La pobre imagen frente al Barcelona el otro día no fue más que otro ejemplo de como este gran club, que antes enamoraba al mundo entero, ha dejado de ser aquel equipo valiente, noble y con criterio futbolístico. No voy a decir que Mourinho tenga la culpa de todos los males que aquejan al Real Madrid, ya que el problema viene de lejos.
En primer lugar la escasez de candidatos a ocupar la presidencia blanca, ya que, de todos los que se presentan, el “mal menor” es Florentino Pérez. Si ojeamos el resto de candidatos, la mayoría de ellos tienen algún antecedente “choricil” que a la hora de votar en las elecciones para elegir al mandatario blanco hace a más de uno replantearse su voto (pongamos por ejemplo a los ex-presidentes Lorenzo Sanz y Ramón Calderón). Y si no tienen ningún antecedente en su detrimento los demás candidatos son completos desconocidos para los votantes (Arturo Baldasano). Esa es la razón de la elección de Florentino como presidente del Real Madrid.
Cierto es que de la mano de Florentino Pérez han llegado jugadores de talla mundial como Ronaldo, Luis Figo, David Beckham, Zinedine Zidane, Cristiano Ronaldo, Kaká, Karim Benzemá…Pero la realidad es que durante un total de diez años en La Casa Blanca obtenemos un balance excelente a nivel económico pero paupérrimo a nivel de trofeos:
- 1 Copa de Europa(2001-2002)
-1 Supercopa de Europa(2002)
-1 Copa Intercontinental (2002)
-2 Ligas (2001-2002 y 2002-2003)
-1 Copa del Rey (2010-2011)
-2 Supercopas de España (2001 y 2003)
Un total de 8 títulos en 10 años de mandato, con una inversión astronómica en jugadores que han llenado de magia el Santiago Bernabéu. Ya en una ocasión el actual presidente del Real Madrid tuvo que dimitir en el año 2006, desencantado con los jugadores y consciente de la necesidad de un cambio en La Casa Blanca.
A su vuelta se le vio como el gran triunfador, el Cid Campeador de nuestra época, que venía a librarnos de la corrupción, la sequía de títulos y el mal juego. De nuevo Florentino invirtió en grandes jugadores para traer de vuelta esencia del fútbol, que nunca tenía que haber salido del templo blanco. Pero y he aquí su principal escollo, se topó con un proyecto muy superior al suyo, un proyecto que aunque a muchos nos cueste reconocer, es superior en todos los aspectos. El proyecto del FC Barcelona, fundamentado en jugadores de cantera que sintieran y dieran su vida por el club en el que se criaron, y que además exigía poca inversión económica. En aquel momento ninguno apostaba por el juego del Barça ni por la política en la que se había embarcado, pero se dieron dos circusntancias que favorecieron al proyecto azulgrana:
1º La destitución de Frank Rijkaard como entrenador del Barcelona en favor de un hombre de la casa, Pep Guardiola.
2º El Real Madrid lejos de ser el equipo temible que fue en su tiempo, era un equipo acomodado y con escasa sed de títulos.

Pep Guardiola levanta la última Copa de Europa conseguida en 2011 por el FC Barcelona. Fuente: La Vanguardia
Y a partir de aquí comienza la brillante trayectoria del Barcelona, una trayectoria que a día de hoy ensombrece al Real Madrid en todos los aspectos posibles: calidad de fútbol, consecución de títulos y sobre todo victorias en los Clásicos. Aunque esta última no sea un título, para los aficionados de ambos equipos este duelo es de gran importancia. No quiero recordar cuan dolorosas fueron para el aficionado madridista las derrotas más sonadas frente al FC Barcelona en los últimos años. Ya que recordemos que el club blanco desde la llegada de Pep Guardiola al Barça sólo ha sido capaz de ganar una sola vez al equipo blaugrana y que acabó con la consecución de la última Copa del Rey. Aquí Florentino pareció atisbar la luz al final del túnel, pero nada más lejos de la realidad. La hegemonía del Barcelona no se rompe de la manera que quiere hacerlo el actual presidente blanco, a cualquier precio. La actuación en el pasado Clásico en los cuartos de final de Copa del Rey, deja al aire todos los valores que el Real Madrid siempre ha defendido, ya que no hubo nobleza, buen juego ni valentía. Pero lo que si había en los jugadores del Real Madrid era impotencia, impotencia ante su máximo rival y desesperación por, tras haberlo intentado todo, no haber conseguido nada.
El modelo de Florentino no es válido para los tiempos que atraviesa el club blanco, es necesario un cambio, un lavado de imagen. Es por ello que habría que apostar por otro tipo de fútbol, otro tipo de jugadores, otro tipo de entrenador, aunque no otro tipo de jerarquía. Puesto que la posición de un entrenador de un equipo tan grande y tan noble como el Real Madrid única y exclusivamente debe estar supeditada al presidente del Real Madrid, y no a simples intermediarios, véase Jorge Valdano.
Es por ello que desde aquí pienso que el modelo del Real Madrid tiene que cambiar, hay que construir una base desde la que poder resarcirse y resurgir cuan ave Fénix de sus cenizas, un modelo capaz de asombrar al mundo de nuevo, un modelo que termine con la hegemonía del Barcelona, un modelo a seguir. Esto es lo que cualquier aficionado del Real Madrid desea.


Ahora el madridismo está decaído ya que no puede con el eterno rival, pero a la mínima que pasen dos meses y gane a rivales inferiores que él volverán los elogios a este equipo. El mayor problema es que la afición se traga lo que le echen, prefieren ver humo donde no hay una misera fogata. El Real Madrid es el segundo club del mundo ahora mismo, pero la imagen madridista de cara al mundo es de club pequeño.
Entonces ahora estamos ante el declive del Barcelona???Son ciclos, unas veces se está arriba y otras abajo. El Barça también tuvo unos años q no ganaba ni a las chapas