Andy Murray podría perderse la edición 2013 de Roland Garrós. La retirada en el día de hoy ante Marcel Granollers en el Masters 1000 de Roma ha hecho saltar las alarmas. La lesión de espalda que le ha obligado a abandonar en el Foro Itálico podría apartarle de la disputa de un Grand Slam por primera vez desde hace cinco años. No corren buenos tiempos para el escocés
El día en el Foro Itálico se presentaba con el cielo encapotado. Pronto se conocía la baja de Stanislas Wawrinka, reciente finalista del Masters 1000 de Madrid, que no iba a presentar a jugar su partido de segunda ronda ante el ucraniano Alexander Dolgopolov. El primer turno en la Centrale de Roma veía como el polaco Jerzy Janowicz daba la sorpresa ante todo un top-ten como Jo-Wilfried Tsonga. El finalista de París-Bercy, celebraba rompiendo su camiseta su primera victoria ante uno de los diez mejores desde el mes de octubre. Tras el primer sobresalto del día, aparecía en cancha el flamante número dos del mundo: Andy Murray.
El escocés no está viviendo su mejor gira de tierra batida. La primavera no le ha sentado nada bien, y tras hacerse con el título el pasado mes de marzo en Miami, solo ha podido ganar un total de tres partidos. En Montecarlo salió apalizado ante Wawrinka en los octavos de final y en Madrid llegó hasta los cuartos de final, ganando con mucho sufrimiento a Florian Mayer y Gilles Simon antes de doblar la rodilla ante Tomas Berdych. En toda su carrera solo ha sumado una victoria ante top-ten en canchas lentas, y la mala racha sigue en aumento.
A priori, un rival como Marcel Granollers no revestía gran dificultad. Sin embargo, desde el principio el partido tomó unos derroteros imprevistos. El español, número cuatro del mundo en la modalidad de dobles, rompía el ritmo del británico a base de dejadas y golpes cortados que dificultaban los desplazamientos de Murray, que desde finales del primer set empezó a notar molestias tanto en su espalda como en la zona de la cadera. El tenista catalán se hizo con la primera manga por 6-3 y luego se adelantó también con un break de ventaja en el segundo parcial.
Fue ahí cuando Andy pidió el fisio y a la vuelta de la atención médico sufrió otra rotura en su saque que dejó el partido prácticamente decantada para Marcel, que tuvo dos bolas para poner el 5-1 en el marcador. El español perdonó y Murray igualó la contienda rompiendo hasta en tres ocasiones el saque del número 37 del mundo de forma consecutiva. En una de ellas, Granollers sacaba para el partido. En el desempate de nuevo tuvo la oportunidad de cerrar el encuentro pero dos fallos en la red le otorgaron una bola de set al británico que no perdonó e igualó la contienda.
A la espera de iniciar el tercer y definitivo acto, Murray tomó la decisión de retirarse, de abandonar en la segunda ronda del Masters 1000 de Roma. Sus molestias en la espalda le imposibilitaban seguir en el encuentro. En el día de su cumpleaños, al igual que ya hizo en 2008 en este mismo evento, no pudo terminar su partido. Hace cinco años supuso perderse tanto Roland Garrós como Wimbledon. En esta ocasión, y tras escucharle en rueda de prensa, parece que solo peligra su participación en el Grand Slam parisino. Aún así, malas noticias para el tenis. Si uno de los cuatro mejores jugadores del mundo falta a un gran torneo, parece que este deporte se queda cojo. Y aunque París ha sido el único major en el que Andy no ha llegado a la final, puede ser una baja sensible.
La posible renuncia del escocés a disputar el Abierto francés le otorgaría la posibilidad a Rafael Nadal de disputar el torneo en calidad de cuarto preclasificado, lo cual sería una ventaja ya que evitaría cruzarse con jugadores como Novak Djokovic o Roger Federer antes de las semifinales, lo cual siendo el quinto cabeza de serie, es una posibilidad que podría darse hasta en un 50%.






