Tenemos más que claro que estamos ante un momento futbolístico de total bipolaridad, no sólo en España, sino también en el resto del mundo. Prácticamente ningún equipo del mundo puede plantar cara a Real Madrid y Barcelona, y por supuesto en una competición de regularidad como es la Liga podemos decir con total confianza que pasarán muchos años hasta que la gane un equipo distinto a estos dos.
Ésto ya lo sabemos, lo que no esperábamos son los partidos de sufrimiento que nos están dejando los pequeños de nuestro país contra los pesos pesados. Aunque este fin de semana se han escapado, me gusta que se diga que fue por casta, garra y sufrimiento, es decir, que tuvieron que echar hasta la última gota de sudor para llevarse los tres puntos.
El sábado era el Real Madrid, que no sé si por este comienzo titubeante de año que ha hecho o porque jugaba la eliminatoria de copa frente al propio Barça antes de que ésta llegara, el que veía hasta los últimos minutos como se podía marchar del Iberostar con una derrota debajo del brazo. Finalmente, salió Mourinho con los cambios exactos para arreglarlo. Entre ellos esta vez no estaba Callejón que había salido de titular, quizá para dar descanso a otro pensando en la que viene entre semana. Aprovecho para destacar el genial momento de forma en que se encuentra, sabiendo cual es su trabajo y su lugar actual saliendo desde el banquillo, aprovechando y ayudando en lo que puede, que es mucho. Espero que al menos entre en las quinielas para la Euro2012, pero eso ya lo veremos cuando llegue el momento. Digo que apareció Callejón para dar la victoria y, por qué no, salió mi paisano Pérez Montero para echar una mano al cuello a los de Joaquín Caparrós y birlarles al menos un punto. El Mallorca se iba sin nada material, pero con el orgullo de haber hecho a más de un madridista celebrar el 1-2 cómo si fuera la final de la Copa de Europa.
Ya el domingo le tocó al Barcelona pelear en su campo, qué es lo más raro, una victoria contra un Betis que no sólo luchó sino que también jugó genial al fútbol. Qué bien hacen entrenadores como Pepe Mel al fútbol de calidad, haciendo jugar cómo Dios manda a un equipo limitado. Y ya digo, todo ello en un Camp Nou de fiesta por el mundialito, el balón de oro, y con ganas de mandar un aviso para el miércoles. Pues parece que el aviso lo mandaron los verdiblancos para el fin de semana que viene, ya saben, derbi sevillano. Remontaron un 2-0 en contra, y si no llegan a quedarse con 10 a saber que hubiera pasado. La roja totalmente justa, ya lo dijo el técnico del Betis, pero una pena. Por cierto marcaron a Valdés en Liga en la portería del feudo culé, un logro que llevaba 9 meses sin conseguirse.
Más sustos, los del Málaga. Se hablaba mucho del clásico de Copa sin casi respeto hacia los andaluces y los navarros. Pues por los pelos. El Málaga salió al Bernabéu a por la eliminatoria y se puso 0-2. Luego más cambios del bueno de Mou para arreglarlo, pero al menos lo bonito es eso, los sustos, y que en la vuelta tuvieran que salir con la artillería pesada porque un simple 1-0 les dejaba fuera.
El Barça no sufrió en la Copa del Rey, pero la semana pasada fue una gozada ver cómo el Espanyol se llevaba un empate con todo merecimiento en el derbi catalán. Aquí no sonó la flauta para el lado de Goliat, y aunque sea con una mano amiga hubo empate y reparto de puntos. Cuando digo con merecimiento me refiero a futbolístico porque lo que está claro es que la primera parte fue un baño perico. 5 tiros a puerta por 1 (el gol) del Barça. ¿Cuánto tiempo se llevaba sin ver algo así? Y al final, tanto va el cántaro a la fuente que tuvo que romperse.
Lo que quiero hacer ver es que si bien una liga peleada a tres bandas, o a dos con alguno diferente a los de siempre, es imposible hoy en día, sí nos quedan partidos magníficos fuera de la avalancha de clásicos que una vez más se nos viene encima. Para la semana que viene entre tanto duelo directo tenemos a un Athletic de Bilbao que ya estuvo a un minuto de ganar a los catalanes y que visitará la capital española con una progresión ascendente que puede hacernos soñar con un partidazo en el fortín madridista. Y nos trae también un Málaga que aunque ahora está decepcionando tiene jugadores con calidad suficiente como para hacer de su campo un sitio hostil para la visita de los azulgranas. ¡A disfrutar!
@posyposadas


Es muy triste ver, cómo el único consuelo que nos queda a los que no comulgamos con el Madrid o con el Barça, sea el verles sufrir, para seguir ganando a todos los del pueblo llano.
Este aluvión o tempestad que es el Madrid o el Barça en la actualidad en el fútbol español, no puede entenderse, sino recordamos aquellos vientos que hace años soplaron en los despachos de la federación española de fútbol, favoreciendo a estos clubs en detrimento de clubs más modestos.
Al igual que pasa en el mundo de las finanzas, los ricos son cada vez más ricos, y los demás, a jugar de comparsas, en este triste carnaval, que es el fútbol español actual.
+1 para Fernan #odioeternoalfutbolmoderno
¡Vikingos y culés, la misma mierda es!