Reyno de Navarra, el jugador número doce

Panorámica del Reyno de Navarra antes de un partido

Todos hemos escuchado alguna vez de boca de entrenadores, jugadores o directivos el dicho de “la afición tiene que ser el jugador número doce”. Esta frase tan repetida en el mundo del fútbol no es siempre literal, y es que, al igual que hay campos en los que muy difícilmente podemos apreciar la presión ambiental, en otros rara es la vez que no se vive toda una final cada jornada. Un ejemplo claro es el campo del que vamos a hablar a continuación, el Reyno de Navarra, donde domingo tras domingo el público que llena las gradas se convierte en un jugador más de Osasuna, tal vez en el más complicado de superar para el equipo rival. 

El Reyno de Navarra tiene una capacidad de 19.800 espectadores, teniendo el año pasado una afluencia media de 16.500 por partido. Estos números, a priori, pueden no asustar a alguien desconocedor de la afición navarra, ya que no es uno de los campos más grandes de nuestro país y, por consecuencia, no es donde más aficionados acuden. Sin embargo, el antiguo Sadar no se distingue ni por sus infraestructuras ni por su masa de público, sino por al grandeza de los que acuden jornada a jornada. La afición osasunista nunca falla a su equipo, tiñiendo con sus camisetas y bufandas rojillas las gradas del Reyno y creando un ambiente caldeado que empuja a Osasuna y condiciona al equipo rival. Prueba de ellos son los números de los navarros en casa, donde el año pasado lograron la victoria hasta en diez ocasiones, ganando a Real Madrid, Sevilla, Valencia o Villarreal, entre otros, y perdiendo solo ante Barcelona, Athletic  de Bilbao y Atlético de Madrid. Estos números contrastan con lo cosechado fuera de casa, donde solo fueron capaces de ganar en tres ocasiones, lo que da buena muestra de la fortaleza del Reyno. Este año, más de lo mismo, y es que los rojillos están cuajando una temporada espectacular, cerrando el año en quinta posición, con 25 puntos e invictos en casa con cinco victorias y tres empates, por una sola victoria lejos de Pamplona. Solo la grandeza de su afición es capaz de explicar estos grandes números como local en un equipo que no cuenta con grandes estrellas.

Los jugadores osasunistas celebran un gol ante su afición

Podríamos dar muchos ejemplos a lo largo de estos últimos años de lo difícil que es conseguir la victoria en el feudo osasunista. En la 07/08, año en que estuvieron a punto de descender, lograron en casa ocho victorias y cuatro empates, asegurándose casi tres cuartas partes de los 43 puntos con los que acabaron los del “Cuco” Ziganda. Lo mismo pasó en la temporada 04/05 en la que el equipo logró una holgada permanencia después de conseguir 33 puntos como local (nueve victorias y seis empates), y solamente 13 puntos como visitante.

En definitiva, este es un ejemplo más de que una gran afición es capaz de llevar en volandas a su equipo. El Reyno de Navarra se ha convertido en uno de los campos más temidos para todos los equipos de la Liga BBVA gracias al empuje, el coraje y la garra de unos aficionados que no dudan en convertirse en el jugador número doce jornada tras jornada.

Sobre César Vargas

Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Almeriense. Me encanta el fútbol pero disfruto con cualquier deporte. También tengo twitter: @_CesarVargas.