Brandon Jennings se convirtió en el primer ‘enemigo’ de Ricky Rubio cuando en junio de 2009 afirmó que el jugador de El Masnou era “pura publicidad exagerada” (“all hype”). Lo hizo poco antes de que ambos fueran seleccionados en el Draft de ese mismo año. Faltaban más de 2 años y medio para que Ricky debutara en la NBA, pero fue un primer aviso de la atención mediática que suscitaba el barcelonés.
Sin embargo, durante ese periodo el desafiante base ha tenido tiempo de sentar la cabeza y, de hecho, a finales de 2011 trató de quitarle hierro al asunto: “Fue cosa de aquel momento. Ya no tengo 18 años”. Jennings reconoció haberse sentido molesto por el hecho de que Rubio hubiera admitido sólo un entrenamiento privado –con los Sacramento Kings- durante los ‘workouts’ previos al Draft, mientras que otros bases como Stephen Curry, Ty Lawson, Jrue Holiday o él mismo tuvieron que patearse todo Estados Unidos tratando de convencer a los General Managers de las franquicias, para, aun con todo, ser seleccionados por detrás del ‘publicitado’ Ricky Rubio –como finalmente ocurrió-.
Tras aquel Draft Jennings comenzó a jugar en la NBA, mientras que Rubio prefirió esperar medio lustro antes de dar el salto. Durante este periodo, Ricky Rubio se tuvo que enfrentar con su segundo enemigo, quizá el más duro contra los que hasta ahora se ha enfrentado: él mismo. Su tiro no le respondía, sus porcentajes de tiro se encontraban bajo mínimos y un base trabajador, pero no nos engañemos, también bastante limitado como Víctor Sada le acabó arrebatando la titularidad. No eran buenos tiempos para Ricky, y el estancamiento de su progresión era algo fuera de toda duda. Necesitaba un cambio, y era claro cuál.
Llegó a la NBA, y su nuevo enemigo jugaba en la misma posición y en el mismo equipo que él. Hablamos de Luke Ridnour, un base algo endeble, pero veterano, y que siempre ha sabido hacerse un hueco allá por donde ha ido. Pero el descaro y la energía de Ricky fueron superiores y, tras empezar desde el banquillo los primeros partidos de la temporada, ya ha conseguido ‘robarle’ la titularidad.
Ahora, poco más de un mes después de su debut en la mejor liga del mundo, se puede afirmar sin temor a equivocarse que la NBA le ha venido a Ricky como anillo al dedo. Los fantasmas sobre su carrera se han difuminado, los agoreros han cerrado sus bocas. Los que pensábamos que la velocidad del juego, los espacios, los sistemas y el estilo en juego en general de la NBA serían el entorno ideal para un base imaginativo y que hace mejores a sus compañeros como es Ricky Rubio estamos disfrutando de uno de los rookies que más impacto han tenido en la liga en la última década. Pero no se equivoquen, no soy ventajista: sólo he tenido paciencia.
Con un Jennings más maduro, y un Ricky Rubio que ha aterrizado de manera inmejorable en la NBA -y con la titularidad asegurada-, su nuevo y verdadero enemigo llama a las puertas. Y éste no es otro que Kyrie Irving. El base de los Cleveland Cavaliers y último número 1 del Draft es a día de hoy el principal –y parece que único- rival del base español en la lucha por coronarse como Mejor Novato del Año.
El pasado miércoles la NBA anunciaba que Ricky había sido premiado como mejor rookie del mes en la Conferencia Oeste. Al mismo tiempo, Kyrie Irving recibía idéntico galardón, en su caso de la Conferencia Este. Mientras otros rookies como Kemba Walker, MarShon Brooks o Brandon Knight alternan actuaciones brillantes con partidos mediocres, tanto Rubio como Irving están mostrando mayor continuidad, además de ser mucho más importantes en sus respectivos equipos que los otros tres novatos, que se sitúan un peldaño por debajo en la carrera por hacerse con el prestigioso galardón de mejor novato del año.
La batalla entre Ricky Rubio y Kyrie Irving promete ser apasionante, pero con un tercio del campeonato ya transcurrido podemos sacar las primeras conclusiones:
— Dirección de juego: Ricky Rubio es, de entre los novatos, el mejor pasador (8,7 asistencias por partido), con un promedio de casi el doble que el segundo: el propio Kyrie Irving con 4,9. Además, el catalán tiene un promedio de 2,8 asistencias por cada balón que pierde, mientras que el ‘Cavalier’ sólo llega al 1,5.
— Anotación: Kyrie Irving es el novato más productivo en este apartado con 18 puntos por partido frente a los 11 de Ricky, que ocupa el cuarto lugar, también por detrás de Brandon Knight y Kemba Walker, segundo y tercero, ambos con 12 puntos por partido. Es el apartado que más valoran los norteamericanos.
— Porcentaje de tiro: Irving también se lleva este asalto. Anota uno de cada dos lanzamientos que intenta para colocarse con un 51% de efectividad, frente al 38% de Ricky.
— Minutos: Ricky juega, de media 5, minutos por partido más que Irving. Esto supone más tiempo para ‘engordar’ las estadísticas, pero también, al estar menos descansado, puede resentirse el acierto de cara a canasta o aumentar las pérdidas de balón.
— Defensa: Ricky es el 2º novato que más balones recupera para su equipo (2,1 por partido), más del doble que Irving y sólo por detrás del jugador de los New York Knicks Iman Shumpert.
— Marcha del equipo: puede resultar un poco injusto introducir este criterio, pero lo cierto es que los yankees le otorgan gran importancia. Si uno de los dos rookies consiguiera meter a su equipo en playoffs tendría más de la mitad del premio en el bolsillo. De momento, en este aspecto Kyrie Irving parte con ventaja, no por el récord actual (8-12 de Cleveland frente a 10-12 de Minnesota), sino por el hecho de que la Conferencia Este es menos competitiva, y en los últimos años varios equipos se han metido en la post-temporada con menos de un 50% de victorias -más derrotas que victorias-.
En definitiva, Ricky debería mejorar su acierto de cara a canasta –lo que supondría también un aumento de los puntos por partido- y rezar para que Kevin Love esté inspirado y, como estrella del equipo, pueda meter a los Timberwolves en playoffs si quiere hacerse con el trofeo al Mejor Novato del Año, porque a pesar de que sea muy superior en estadísticas como las asistencias o los robos de balón, a día de hoy Kyrie Irving parte con ventaja.

