Un año más, y van 46, el mes de febrero nos trae posiblemente el mayor acontecimiento deportivo anual que se puede vivir. Un fenómeno absoluto no sólo único en el mundo del deporte, sino también del espectáculo. Todo un show que nos llega desde el otro lado del Océano Atlántico, desde Estados Unidos. Hablamos de la edición XLVI de la Superbowl, que se disputará mañana, en la madrugada del domingo 5 de febrero al lunes 6, a las 01.00 hora española.
La gran final de la NFL la disputarán este 2012 dos equipos bien rodados en este tipo de partidos, por lo que la igualdad tanto histórica cómo actual estará al servicio del espectador: New York Giants vs New England Patriots.
Por un lado los Gigantes de Nueva York. Llegan con cuatro finales a sus espaldas de las que han salido victoriosos en tres ocasiones (1987, 1991 y 2008). Intentarán conseguir su cuarta Superbowl y superar de este modo a sus rivales en ésta final. El conjunto dirigido por Tom Coughlin destaca por su fuerte y rocosa defensa. Sin duda aquí se encuentra la base de su camino a la final, con un balance de 12 victorias y 7 derrotas, y de una posible futura consecución del título. Además, el Big Blue ha demostrado tener una mente fría y un punto físico extra en los momentos difíciles de los partidos, como las dos eliminatorias ante Green Bay y Philadelphia que pasaron en el tiempo extra. Las miradas deberán posarse sobre el quarterback, Eli Manning. El dorsal número 10 de Nueva York, jugará de tapado contra el mítico Tom Brady en la misma posición en el equipo contrario; pero ya demostró que puede ganarle la partida en la final de 2008 donde fue proclamado MVP de la final y ganador del título.
Los Patriotas son los favoritos para llevarse el título con un promedio de 15-3 en la temporada regular. El equipo de Nueva Inglaterra se presenta en su quinta final con las mismas victorias que sus rivales, tres. Todas ellas en el siglo actual, y todas ellas con Bill Belichick como entrenador, que estará mañana dirigiendo a los chicos de plata. Se trata de un equipo más ofensivo que su rival que deberá demostrar su buen hacer para penetrar en la gran muralla neoyorquina. El éxito estará en las manos del 3 veces MVP de la Superbowl, Tom Brady. El quarterback consiguió de nuevo ser el mejor pasador en la temporada regular con 39 asistencias de touchdown.
Tendremos así un partido de ataque contra defensa. Una réplica del que ya vivimos en el año 2008, en el que ambos equipos se enfrentaron también en el último partido de la temporada. Entonces el trofeo se fue para Nueva York con el apretado y corto resultado de 17-14, una prueba evidente de que la defensa funcionó. Mañana los Pats y, sobre todo, Brady tendrán una nueva oportunidad para romper esa maralla defensiva.
La sede
El partido se tendrá lugar este año en Indiana, capital del estado de Indianápolis, en la cual se encuentra el Lucas Oil Stadium. La casa de los Indianapolis Colts es un estadio moderno, inaugurado hace tan solo 4 años, y con capacidad para 70.000 espectadores. Será la primera Superbowl disputada en este estado, convirtiéndose Indiana en la 17ª ciudad diferente en albergar este espectáculo. Las entradas para el gran partido oscilan entre los 2.200$ de la más barata y los 15.500$ de la más cara, todo ello por supuesto sin contar el ingenioso negocio de las reventas.
El show
La Superbowl no sólo significa el partido, sino que abarca mucho más. Es todo un espectáculo de juego, luces, color, ambiente, sonido y actuaciones que da la vuelta al mundo.
El gran show del descanso será amenizado por la reina del pop. Madonna actuará en directo sobre el escenario que será montado y desmontado en el césped del estadio a una velocidad supersónica. La cantante presentará además su nuevo single ”Give me all your luvin”. La otra voz que sonará en el Lucas Oil será la de Kelly Clarkson, ganadora de la primera edición de American Idol. Clarkson interpretará el himno estadounidense minutos antes del comienzo de la gran final.
Otro momento del show que ya es tradición serán los anuncios publicitarios. Éste año marcas como Pepsi y H&M pagarán 3’5 millones por 30 segundos de espacio televisivo. De largo la franja publicitaria más cara del año.
El partido será retransmitido por la NBC estadounidense y por Canal+1 en España, pero además y por primera vez en la historia, podrá seguirse en directo por internet y móviles de Apple y Android. Con estas nuevas aplicaciones se espera batirse todos los records de audiencia, que el año pasado registraron 111 millones de espectadores.
Sólo queda esperar a la noche para ver si todos los pronósticos, apuestas, cábalas y esperanzas se van cumpliendo a lo largo del evento. Que empiece el show.


