Le hemos visto crecer, le hemos visto jugar y ahora le vemos prosperar. No hablamos sino de Ricky Rubio. El Base de los T-Wolves está siendo una llama de esperanza para los aficionados de Minnesota. No por la cantidad de puntos que anota o la cantidad de asistencias que sus manos pueden llegar a dar, sino por el espectáculo que crea.
Ricky está en la NBA y pese a que sus números no son nada destacables para sus minutos, aparece en todas las cabeceras. Su equipo ha perdido los dos partidos que ha jugado, pero eso no cambia el arranque del español.
Asistencias de las que levantan a los aficionados de sus asientos y hacen mejores a jugadores mediocres son las que convierten a Ricky Rubio en toda una sensación en USA. Su tiro de media distancia esta sencillamente sobreviviendo en un entorno en el que le flotan. Su tiro exterior se ha cobijado en invierno.
Al base español le podemos achacar muchas cosas en estos dos partidos, ninguna que no se pueda arreglar. Pues si alguien se ha parado a ver estos dos partidos, Ricky no tiene el balón. Para un base como Ricky que su prioridad es el pase y tiene carencias en el tiro exterior, pasar al “escolta” y escorarse a la esquina es hacer paracaidismo sin mochila.
La materia prima de los T-wolves es más que interesante. Es verdad que están plagados de jugadores que bien podrían habitar en el espacio exterior como agujeros negros. Sin duda la mayoría goza de gran calidad y es un equipo muy joven. Aún así Ricky en vez de ceder la dirección del equipo, puede aprovecharse de la situación y hacer de los Minnesota Timberwolves el equipo que espera El Estado de la Estrella del Norte
Jorge es casi poético jajaja