Vuelve la intranscendente Champions League

Esta noche volverá a sonar la música de la Champions League en campos tan grandiosos como el Dinamo Stadium de Bielorrusia, el estadio Eden de Praga o el histórico GSP Stadium de Nicosia. Es lamentable como ciertos equipos pueden llegar a jugar el torneo “más grande” entre clubs del mundo, equipos que como mucho aspiran a meterse en la Europa League en la fase de grupos, aunque siempre se puede encontrar alguna excepción. Esta serie de encuentros lo que hacen es alargar la competición, sumar partidos a todas vistas innecesarios y desplazamientos a ciudades recónditas. Que siga el show de Platini.

Me parece muy bien que la Champions League quiera llegar a todos los lugares de Europa, pero para llegar a ciertos sitios, primero esos lugares tendrán que hacer una serie de méritos. Logros que países como Rusia o Ucrania ya han hecho (Zenit, Rubin, CSKA o Shakhtar si que han demostrado nivel). Pongamos como ejemplo el BATE Borisov, lleva cinco años consecutivos ganando la todopoderosa liga bielorrusa, pero por el simple hecho de ser campeón ya esquiva en rondas preliminares a equipos a todas luces superiores (Bayern, Villarreal, Udinese, Benfica, Arsenal, Lyon…). Y ha llegado a la fase final de la Champions League enfrentándose a un equipo albanés, otro eslovaco y por último a uno polaco… luego llega un Barça que sin despeinarse le coloca cinco goles en su campo, con actuación estelar del meta de los bielorruso incluida.

Que la Champions League tenga 32 equipos lo puedo llegar a entender, siempre que esos equipos den la talla. Para que haya una mayor competitividad la primera solución sería que en los play-offs de acceso se enfrentarán los equipos con mayor coeficiente UEFA contra los de menor. Por lo tanto abandonaríamos esas dos vías de clasificación en las que por un lado están los campeones de ligas menores y por otro los clubs que no han ganado la Liga de los mejores campeonatos regulares europeos. De esta forma tendríamos más que seguro a Udinese, Rubin Kazan o Twente en la Champions League. Otra opción sería aumentar el número de clubs participantes de Ligas como la Bundesliga, Premier, Liga BBVA, Serie A… pero claro si van los seis primeros de estas ligas a la Champions League, la Europa League sería un castigo para los ojos. Les daré un ejemplo de clubs que podrían estar jugando esta Champions League si fueran seis los equipos clasificados de las mejores ligas: Podríamos tener al Sevilla, Athletic, Tottenham, Liverpool, Lazio, Roma, Sporting de Portugal, PSV Eindhoven, PSG, Hannover 96 o Mainz 05 (este último quizás habrá sido el rival más asequible). Si todos estos clubs estuvieran en Champions League sería un torneo espectacular, aunque la Europa League quedaría devaluada más si cabe, teniendo como máximos favoritos al Atlético de Madrid y a la Juventus, esta última se habría clasificado de esta forma (ambos quedaron séptimos de sus ligas el año pasado).

Dejando atrás esta quimera de propuesta para una futura Champions League, volvamos a la realidad. Y la realidad no es otra que los mejores clubs se cargan de partidos innecesarios. Siempre van a estar los favoritos en octavos, ya que, ¿en qué cabeza cabe que el BATE y el Viktoria Plzen eliminen a Barça y Milán?. Con este formato, la verdadera Champions League no empieza hasta febrero y el único interés que despierta es ver la lucha entre equipos de la zona media de la Champions como Bayer Leverkusen y Valencia (no se me enfaden los aficionados chés). Espero que dentro de no mucho llegue la razón y no el dinero a la UEFA y veamos un torneo grandioso. Si no puede ser con 32 equipos que sea con 16, pero que sea un torneo que no decepcione. Y si la Europa League tiene que desaparecer, adiós muy buenas, a lo mejor de esta forma vuelve un gran torneo como la Recopa.

Sobre Andrés Cabrera

"El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso" Bill Shankly. @andres_c_q